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Historia

Aunque no tenemos datos concretos sobre la antigüedad, no obstante, por los vestigios encontrados recientemente, y con motivo de la concentración parcelaria, debió existir durante la dominación romana, y más particularmente durante la visigoda, algún poblado en el sitio denominado “Los Montejones”, como lo testimonian las monedas romanas encontradas en dicho paraje en alguna ocasión, y las tumbas conteniendo retos humanos y cerámicas descubiertas recientemente, bien protegidas con sus correspondientes laudas, y que según los expertos corresponden a la época visigoda. Hemos de recordar haber oído muchas veces, de niños, que ya se había encontrado otros enterramientos similares, hace muchos años, en las proximidades del actual emplazamiento del pueblo.

Siempre que los historiadores han hablado de nuestro pueblo se han referido a dos Villares: Villar del Saz de Arriba y Villar del Saz de Abajo. Esto ha dado lugar a pensar muchas veces en la posibilidad de haber existido algún poblado en el paraje que antes hemos mencionado, o en el sitio conocido por Fuente del Villar, toda vez que en ambos sitios y en distintas ocasiones, se han encontrado restos de edificaciones muy antiguas. Alguno de estos poblados pudo ser el Villar del Saz de Arriba, considerando que, hasta hace pocos años, a esta parte del término se le ha venido denominando “Hoja de Arriba”, para distinguirla de la parte que, partiendo del actual emplazamiento del pueblo, se extiende con dirección a Zafra, y a la que se le ha conocido con el nombre de “Hoja de Abajo”, y que muy bien pudo ser el actual pueblo de Villar del Saz de Abajo.

Por lo que acabamos de mencionar ¿Podríamos asegurar que en otros tiempos fueron esos los emplazamientos de los dos pueblos?... No nos atrevemos a afirmarlo, pero tampoco a negar su posibilidad.

La palabra “villa” con que da comienzo el nombre de nuestro pueblo, nos recuerda la palabra latina “villa” con que los romanos designaban a las casas de recreo aisladas en el campo, y nos hace pensar que en nuestro pueblo pudo existir alguna de esas villas que sirvieron de recreo y esparcimiento a familias próceres del famoso imperio romano.

Sobre el apelativo “Saz” hemos podido deducir, por unos escritos llegados a nuestro poder, que se trata de la corrupción de la voz “sauce”, puesto que durante la Edad Media era conocido con el nombre de Villar del Sauce.

Así lo confirmó D. José Mª Cuadrado y d: Vicente de la Fuente en su libro “Guadalajara y Cuenca”, Ediciones El Albir, Barcelona, 1.978, Págs.. 233-34, cuya edición original fue fechada en el año 1.886.

Entre las numerosas hazañas que en este libro se narran, están las realizadas por D. Pedro Manrique, Conde de Molina, quien en sus célebres correrías por tierras de Cuenca llegó a conquistar la villa de zafra del Záncara, sede de un famoso moro llamado Zafra, dueño de grandes propiedades, entre las cuales estaba incluida la actual Torre del Monje, pero que entonces era conocida con el nombre de la Torre del moro Zafra.

En el epitafio que de dicho caballero se lee en el famoso Monasterio de Santa María de Huerta (Soria) aparece la siguiente inscripción, que por sus curiosas indicaciones relacionadas con nuestro pueblo copiamos íntegramente: "Aquí yace el Conde D. Pedro Manrique, que nos dio la Torre de Zafra... Este valeroso conde mató al moro Zafra, que era un moro muy descomunal, que tenía de ojo a ojo un palmo y otras figuras muy fuertes, que no había hombre que con el pelease que no lo matase; y el dicho señor conde encomendándose a la Virgen Santa María de Huerta, y ofreció él su cuerpo, y prometió la dicha torre si él matase a Zafra y dio la torre a este Monasterio, la cual dicen hoy Torre del Monje, que es término de Alarcón cerca de Villar del Sauce".

En el libro de Juan Fontes “El señorío de Abanilla” se dice que perteneció a Don Guillén de Rocaful, señor de Abanilla y caballero de Calatrava, quien hacia el año 1.331 otorgó testamento dejando sus bienes repartidos entre sus hijos, correspondiendo a sus hijos habidos en su segundo matrimonio con Doña Berenguela García, las villas de Bonete y Villar del Saz (cerca de Alarcón). Esto nos da lugar a suponer que se trata de nuestro pueblo, y por lo que empezaría a nombrarse Villar del Saz de Don Guillén.

Según el referido libro de D. Pascual Madoz, a que hemos hecho referencia anteriormente, este pueblo dejó de llamarse “Villar del Saz de Don Guillén” en virtud de un decreto del Regente del Reino D. Baldomero Espartero, fechado el año 1842. Según dicho decreto se juntaron los dos pueblos en uno solo, recibiendo a partir de esa fecha el nombre de Villares del Saz, con que actualmente es conocido, desapareciendo los nombres de Villar del Saz de Arriba y de Abajo.

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